El desmán ibérico

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Iconografía desmanera. El wüchuchol

No, no es una nueva especie. Es el desmán ruso “de toda la vida” interpretado libremente por el ilustrador de la obra de Johann August Donndorff: Zoologische Beyträge zur XIII. Ausgabe des Linnéischen Natursystems, dedicada en su primer volumen (1792) a los mamíferos. Y sí, todos los dibujos son del mismo pelo.

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Iconografía desmanera. El desmán de Buffon

El desmán de la Histoire Naturelle de Buffon (izquierda) no es para tirar cohetes. Encima lo ambienta en Laponia, con los sami en sus lávut ahumando carne de reno. Un guiño a Linné, probablemente. La ilustración gana dramatismo en algunos ejemplares que se colorean para poder venderlos a un precio mayor (centro). El enorme éxito de la obra hace que las ediciones se multipliquen y los ilustradores homenajean al original con mayor o menor fortuna. En el ejemplo de la derecha las tiendas sami son sustituidas por un edificio en ruinas.

Desman-Buffon HN compo 96 500

Posteriormente, ediciones “menores” harán que comparta página con la almizclera, la paca y el capibara; con ligeras modificaciones de forma y color que no desmerecen al extraño bicho inicial.

Desman ondatra paca 500

Pero cuando creíamos que lo habíamos visto todo, una edición italiana para bolsillos pequeños, muy pequeños, nos deja patidifusos. Nótese que, si bien cualquier parecido con el original es pura coincidencia, los arbolillos lapones que se mecían en el paisaje de Buffon aparecen aquí de nuevo cerrando definitivamente el círculo. Espeluznante imagen.

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Como divertimento final queda la contemplación en detalle de las cabezas. Con ese ojo perruno…

Desman Buffon cabezas 96

Iconografía desmanera. El desmán de Goldfuss

Veinte años tardó Georg August Goldfuss en completar su Naturhistorischer Atlas (1824-1843). Los suscriptores de esta obra debían contentarse con un fascículo al año, de aproximadamente veinte páginas. Entre las 454 litografías que la componen se coló el desmán. El ilustrador reprodujo el desmán de Geoffroy, el de los Pirineos, y Goldfuss lo identificó como Myogale moschata, Cuv., el ruso. El color es el del trabajo original.

Desman Goldfuss 96 500

Iconografía desmanera. Redibujando el desmán de P.S. Pallas

Pallas compo 4

Iconografía desmanera: En la variedad está el gusto

Hace un par de siglos comprar un libro era una aventura. El coloreado a mano de los grabados hacía que cada ejemplar fuese único. Para bien o para mal, claro. Tres ejemplos:

Del atlas de Schreber. Aquí, ¡ni tan mal!

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Del atlas de Bertuch. Era un libro para niños (ricos, supongo) ¡Pobres criaturas!

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Sorex-moschatus-Bertuch-1_500

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De la Iconographie du règne animal de Cuvier. En este había que ser muy fino con los pinceles para estar a la altura del ilustrador original, Guérin-Méneville.

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Mygale-moschatus-Cuvier-1_500

Iconografía desmanera: los desmanes del XIX

El siglo empieza con el “descubrimiento” del desmán pirenaico, al que ya hemos hecho referencia. Una ilustración a la altura del acontecimiento.

Primer dibujo desmán

Más tarde, la enciclopedia de Rees no se olvida del desmán y en su colección de imágenes figura una versión del desmán de Schreber.

REES Desmana Sorex moschatus_500

Desmarest en su obra de 1820 incorpora una copia del desmán ruso de Buffon, el que parecía un elefante marino, cambiándole el paisaje y la orientación. Han pasado 40 años desde que Pallas describiera la especie “sobre el terreno” y no debería haber excusa para que esta imagen, tan poco afortunada, se repita en distintas publicaciones, pero soplan vientos de guerra en Europa y probablemente Paris y San Petesburgo estén más alejadas que nunca.

El desmán ruso de Desmarest_1820_redu_500

Y es el momento ya para que nuestro desmán se deje ver en los libros. De momento Desmarest copia el de Geoffroy-Saint Hilaire. Un cambio de peana y orientación parecen ser recurrentes en la “piratería intelectual” de la época. Son los años del género Mygale, con el “apellido” moschatus o moscovitica (para el ruso) y pyrenaica (para el de los Pirineos).

El desman pirenaico de Desmarest_desde orig 1820_redu_500

Griffith en 1827 nos ofrece otra versión del dibujo Geoffroy Saint-Hilaire. Rudimentario en la ejecución y elegante en la ambientación.

Galemys pyrenaicus Mygale pyrenaica Griffith 1827 500

Otra iconografía, la que realiza Guérin-Méneville para ilustrar la obra de Cuvier, realizada entre 1829 y 1844, incluye al ruso e ignora al nuestro. Sin duda el mejor dibujo de un desmán hasta entonces. En dos versiones

El desmán de Cuvier Iconographie 1928-1844_Mygale moschatus_iconographiedur1182944gu_orig_0041_redu_500

El desmán de Cuvier ver coloreada_redu_500

Ese mismo autor dirige en 1835 un diccionario de historia natural en el que sitúa al desmán en su hábitat.

Galemys pyrenaicus Guerin dictionnaire_500

A mediados de siglo se publican varias historias naturales en las que los desmanes están presentes. En la de Oken, el autor menciona a las dos especies y las láminas que que acompañan a la obra solo recogen al ruso. Una ilustración un tanto original, probablemente versión libre del atlas de Schreber. Y no menos espectacular es la lámina donde aparece. Como curiosidad añadida, la de Oken era una obra “universal” y ya se sabe que el que mucho abarca, poco aprieta. De ahí que en una lámina de roedores se colara una versión del desmán gordito de Buffon para ilustrar a “la Ondatra” (el quinto en la columna de la izquierda). Se ve que el esfuerzo de Buffon por aclarar el equívoco de Linné aún no era lo suficientemente popular.

Galemys pyrenaicus Mygale Desmana_01 500

En la historia natural de Gervais aparecen las dos especies. Dos dibujos de Mygale pyrenaica. El primero, una copia del de Griffith, que a su vez versionaba al original de Geoffroy Saint-Hilaire. De nuevo un cambio de orientación y de escenario (este mucho más evocador). 

El desmán de los Pirineos de Gervais_01_redu_500

Y el segundo con el valor añadido de ser la primera imagen de M.pyrenaica diferente al que acompaña a la descripción original. El escenario elegido lo muestra además en el hábitat que en esa época se le supone: arroyos de montaña.

El desmán pyrenaico de Goodrich_500

Uno solo de M. moscovitica. Eso sí, este último mucho más elegante y concurrido.

El desmán ruso de Gervais_1854_redu_500

La historia natural de Goodrich repite uno de los dibujos de M. pyrenaica de la de Gervais y ofrece uno diferente de M. moscovitica mostrando de nuevo distintos individuos en aparente relación.

El desmán ruso de Goodrich_redu_500

Una composición parecida recoge la historia natural que edita Lydekker en 1894. Varios Myogale moschata confraternizando al borde del agua.

El desmán de Lydekker_redu_500

En la misma línea la ilustración de la historia natural de Vogt.

Myogale moschata Vogt_r_500

Otra historia natural. Esta vez la de Wood y al borde del agua un Gálemys Pyrenáica, con ese par de acentos tan bien puestos.

Galemys pyrenaicus Wood JG_500

Antes Companyo nos regalará con esta imagen de lo que el llama Migale Pyrenaica. Un bonito dibujo, trazo fino, un ambientación cuidada, pero cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Probablemente porque el dibujante tenía delante un musgaño (Neomys fodiens) y no un desmán.

Galemys pyrenaicus Companyo_500

Oustalet, en un trabajo que revisa el de Trutat sin aportar novedades, incluye esta ilustración trabajada y ambientada con relativa fortuna. Corre el año de 1895 y el desmán pirenaico abandonará el XIX con dos imágenes más. Las de Trutat y Graells, que recogimos en anteriores entradas.

Galemys pyrenaicus Myogale pyrenaica Oustalet 1895 500

Para finalizar este recorrido nada mejor que un dibujo en color de lo que el autor de una pequeña guía de mamíferos de Francia reconocía como Myogalea pyrenaica. Es de 1910, hemos cambiado ya de siglo, y no es el mejor, pero tiene su gracia.

El desmán de Martin_Myogalea pyrenaica 1910_redu_500

Fuentes:

Rees, A., 1820. The Cyclopaedia. Universal Dictionary of Arts, Sciences & Literature. Plates, vol. V. Natural history.

Desmarest, A.G., 1820. Mammalogie. Description des Espèces de Mammifères, 1., p. 153.

Griffith, E., 1827. The Animal Kingdom, 2. p.210.

Guérin-Méneville, F.E., 1829-1844. Iconographie du Règne Animal, 1.

Guérin-Méneville, F.E., 1835. Dictionnaire Pittoresque d’Histoire Naturelle et des Phénomènes de la Nature, Tome deuxième.

Oken, L., 1833-1841. Allgemeine Naturgeschichte für alle Stände. Saügthiere, 1 (1838), p. 944.

Gervais, P., 1854. Histoire Naturelle des Mammifères, p. 247.

Goodrich, S.G., 1859. Illustrated Natural History of the Animal Kingdom, 1., p. 146.

Wood, J.G., 1859. The Illustrated Natural History, vol. I.

Companyo, L., 1863. Histoire naturelle du département des Pyrénées-Orientales, vol. 3.

Vogt, C., 1889. The natural history of animals : (class Mammalia–animals which suckle their young), in word and picture.

Lydekker, R. (ed), 1894. The Royal Natural History, 1 (2), p. 333.

Oustalet, E., 1895. Le Desman des Pyrénées. Revue des Sciences Naturelles Appliquées, 17: 753-765.

Martin, R., 1910. Atlas de Poche des Mammifères de la France, de la Suisse romane et de la Belgique. Bibliothèque de poche du naturaliste. XVIII. 154 pp.

Iconografía desmanera: los primeros desmanes

Salvo honrosas excepciones, la ciencia siempre se ha hecho en otra parte. Lejos. Ya lo decía uno de Bilbao: ¡Que inventen ellos! Y así, mientras la Europa de la ciencia, la del norte, conoce a los desmanes hace rato, aquí, en la Europa del sur, la de don literario, nos enteramos anteayer que el desmán ruso tenía un primo pequeño. En algún rincón de Altamira o de Ekain seguro que estuvo dibujado, pero desgraciadamente hubo que reutilizar esa pared de la cueva. Bisontes y caballos. Era lo que se llevaba entonces.

Recogemos aquí una serie de ilustraciones que evidencia la admiración que han despertado los desmanes en los industriosos naturalistas que en los últimos siglos se han preocupado por componer una fauna tras otra, ordenando y desordenando clases, ordenes… El desmán siempre fue un bicho raro digno de ser dibujado. Las palabras son importantes, pero son las imágenes las que nos impresionan.

En primer lugar el desmán de Clusius. Nada menos que de una publicación de 1605. De cuando la ciencia se escribía en latín. Tiene este primer dibujo el aire de aquellos monstruos del medievo que acechaban allí donde acababan los mares.

El desmán de Clusius_1605_Mus aquaticus_500

Clusius en el Exoticorum describió especies raras que llegaban de “nuevos mundos” recién explorados. Conocía ya el Mus aquaticus “local”, la rata de agua, y muy semejante a ésta debió parecerle el desmán ya que bastó con un segundo “apellido” para distinguirle: Mus aquaticus exoticus.

La rata de agua con la que Clusius estaba familiarizado, Mus aquaticus (hoy Arvicola), aparece como tal en las obras de Belon, en 1553, y Gessner, en 1560. Clusius tuvo buen ojo y supo ver dos especies distintas, probablemente porque tuvo en sus manos ejemplares de ambas. 150 Años más tarde, los naturalistas del XVIII no anduvieron tan finos y al trabajar de oídas hicieron del desmán y la almizclera (Ondatra zibethicus) una única especie.

Las ratas de agua del XVI, gordas y feroces, merecen también nuestra atención. Primero la de Belon

Mus aquaticus Pierre Belon Petri Bellonii Cenomani 500

y aquí la de Gessner

Mus aquatilis Conrad Gessner 500

30 Años después del Exoticorum de ClusiusAldrovandi cambia de apellido al desmán, aquatilis le llama, sigue viéndole cara de ratón y nos obsequia con una copia un tanto naíf de la imagen de Clusius.

Mus aquatilis Aldrovandi 500

En 1657 Jonston incluye en su historia natural un dibujo de Mus aquaticus muy semejante al de Clusius. Comparte aquí lámina con civetas y zarigüeyas. Algo tendrá que ver el almizcle en esta composición.

El mus aquaticus de Jonston_EL BUENO_redu_500

El nombre (Mus aquaticus) es ya para el desmán. Jonston incluye a la rata de agua en su obra, pero a ésta solo le acompaña su nombre vulgar, “Nulmaus”.

Nulmaus Jonston 500

Cien años pasan y Gmelin, en 1758, nos ofrece por fin una ilustración que empieza a hacerle justicia (más o menos). Eso sí sigue siendo Mus aquaticus.

El desmán de Gmelin Mus aquaticus 1760_500_BN

Al tiempo, Buffon, en 1763, quiere tener también un desmán ilustrando su obra, pero aunque su dibujante tenía claro lo de la cola aplanada se lía con las proporciones. La lámina completa merece enlace aparte. También se publicó coloreada.

El desmán en BN_MEJOR_redu_500

El desmán “obeso” de Buffon tuvo muchas versiones. La que se muestra a continuación comparte lámina con la rata almizclera. Se ayudó el autor de estos dibujos para hacer ver las diferencias que existen entre esas dos especies. Ambas llegaron a incluirse en el genero Castor (C. moschatus y C. zibethicus) e incluso algún autor interpretaba que eran una sola. 

El desmán de Buffon en color_redu_DEFI_500

El orden lo pone un berlinés, Peter Simon Palllas, en 1781. Sus expediciones rusas y su meticulosidad quedan reflejadas en los dibujos que ilustran su trabajo. Como ya hemos comentado, la clasificación del desmán estaba pasando por un momento confuso. Brisson, Klein, incluso Linné, seguían viéndole cara de ratón y tan pronto le confundían con la rata almizclera como le colocaban en los géneros MusCastor o Glis. Menos mal que Pallas estaba allí, en Rusia quiero decir. Seguramente pudo manejar abundante material y cayó en la cuenta de que este animal era una musaraña. Gorda, muy gorda, pero una musaraña. Sorex moschatus le llamó.

El desmán de Pallas 1781 Soex moschatus_500_BN

El desmán de Pallas 02_1781_Sorex moschatus_500_BN

Curiosamente, Pallas muere en 1811, poco antes de cumplir los 70, el mismo año en el que Geoffroy da a conocer al desmán pirenaico. Mejor que fuera así, de haberse enterado no nos cabe duda de que le hubiera quedado la sensación de marcharse con la labor a medio hacer.

Acabamos el siglo XVIII haciendo referencia al extraordinario atlas de mamíferos que nos ofrece Schreber. En esta obra no podía faltar el desmán. A pesar de que se desarrolló entre 1774 y 1846 solo cuenta con la ilustración del ruso, de la que aparecieron dos versiones en distintas ediciones. La primera imagen es de 1778 y está inspirada en un dibujo de Pallas (así lo apunta el autor), no en el de 1781, claro. Se supone que Pallas publicó otros dibujos antes de esa fecha o se llevaba bien con su paisano alemán y le explicó como era un desmán. Sea como fuere, el parecido entre la imagen de Pallas de 1781 y estas de Schreber es más que evidente.

El desmán de Schreber 1774_1846_COPIA_02_redu_500

El desmán de Schreber 1774_1846_COPIA_01_redu_500

Fuentes:

Belon, P., 1553. De aquatilibus, libri duo.

Gessner, C., 1560. Nomenclator aquatilium animantium. Icones animalium aquatilium in mari & dulcibus aquis.

Clusius, C., 1605. Exoticorum Libri Decem, p. 375.

Aldrovandi, U., 1637. De Quadrupedibus Digitatis Viviparis, 3, p. 447.

Jonstonus, J., 1657. Historiae Naturalis de Quadrupedibus Libri. p. 117.

Gmelin, J.G., 1758. Mus aquaticus exoticus. Novi Commentarii Academiae Scientiarum Imperialis Petropolitanae, 4: 383-388.

Buffon, G.L.L., 1763. Histoire naturelle générale et particulière: avec la description du Cabinet du Roy, 10, p. 1.

Pallas, P.S., 1785. Sorices aliqvot illvstrati. Acta Academiae Scientiarum Imperialis Petropolitanae 1781 (2): 314-348.

Schreber, J.Ch.D., 1778. Die Säugthiere in Abbildungen nach der Natur, mit Beschreibungen. Dritter theil.

El desmán de Trutat

A Eugène Trutat y a Maurice Gourdon les unía la exploración de los Pirineos, los glaciares, la fotografía y el desmán. El primero reconoce al segundo como su más importante proveedor, pero de la lectura del trabajo de Trutat se desprende que Gourdon solo actuaba como intermediario. Probablemente ninguno llegó a ver un desmán en su medio y así, dando rienda suelta a su imaginación, Trutat escribe:

Les marais & les prairies inondées de Juzet semblent être le coin préféré du Desman : il trouve là des eaux tranquilles, & continuellement renouvelées, des insectes en abondance. Lorsque les eaux du torrent voisin, la Pique, ne sont pas trop fortes, il peut se lancer à la poursuite des jeunes truites, sa nourriture de prédilection. 

En été l’espèce pyrénéenne chasse surtout à terre, dans les prairies principalement, & si elle se trouve éloignée de son terrier lorsque le jour arrive, elle se cache dans les touffes d’herbes, sous les meulons lie foin, où l’on peut aller la prendre.

Poco importa, a estas alturas, que no conozcamos el nombre del que se mojaba los pies. De la relación de estos dos entusiastas pirineístas nos ha quedado un estudio en el que destacan, entre otras cosas, las imágenes. Las primeras fotografías de un desmán ¡Y son del XIX!

Galemys pyrenaicus Myogalea pyrenaica desman Pirineos Pyrenees Eugene Trutat heads 500

Todo un lujo también los dibujos de Gourdon a partir de las fotografías de Trutat.

Galemys pyrenaicus Myogalea pyrenaica desman Pirineos Pyrenees Eugene Trutat skulls 500

Del natural (mente disecado) Baylac dibuja su desmán para Trutat.

Galemys pyrenaicus Myogalea pyrenaica desman Pirineos Pyrenees Eugene Trutat 500

 

Iconografía desmanera. El desmán de Puisségur

Clément Puisségur firma en 1935 un trabajo sobre el desmán que, tocando todos los palos, pretende cubrir las carencias de la monografía que Eugène Trutat publicó en 1891.

Yo capturaba mis propios desmanes. No como otros. Viene a decir Clément, dando a entender que su revisión es la buena. Lo que no cuenta es que en 1932, cuando andaba peleando con las nasas y dilucidando si ponerles cebo o no, era un recién licencié ès sciences. Así que a su disposición ni becarios ni ayudantes. Le tocaba, por fuerza, meter los pies en el río. Salió ganando él, pudo observar un buen número de desmanes vivos, y salimos ganando todos, ya que en su trabajo no abunda la fantasía con la que se adornan sus predecesores.

Entre las figuras de su artículo destaco esta. En canal. Con su morrillo torcido y todo. Impagable.

Galemys pyrenaicus desman de los Pirineos Pyrenees Puissegur 500

Iconografía desmanera “patria”

La historia del conocimiento del desmán de los Pirineos en España no comienza precisamente en dicha cordillera. Graells, sin dar detalles, lo incluye en el catálogo de mamíferos de la provincia de Madrid: un simple listado publicado en 1852 en base a trabajo de campo realizado en 1851. En Fauna Mastodológica Ibérica, que publicará en 1897, ofrece más información y señala su presencia en el Sistema Central, en las provincias de Madrid, Ávila y Segovia, a partir de material propio. Recoge también aquí que su primer contacto con la especie data de 1838: un ejemplar conservado en la Escuela de Farmacia de Madrid procedente de El Escorial. De sus escritos se deduce que la localidad atribuida a aquel animal, que imaginamos flotando en alcohol, no le inspiró suficiente confianza, ya que al exponer los trabajos que la Sección zoológica de la Comisión del Mapa Geológico realiza bajo su dirección en la provincia de Madrid en 1850 apunta la posibilidad de que el desmán forme parte de la fauna de dicha provincia, pero no se atreve a asegurarlo. La confirmación, como ya hemos mencionado, se produce al año siguiente.

En 1859 Pastor lo menciona en Asturias en su trabajo sobre fauna de aquella región. López Seoane hará lo propio en Galicia en 1861. Dos años más tarde se capturará la primera toupeira-dé-agua en Portugal, al menos la primera que tuvo el honor de caer en manos de alguien que pudiera bautizarla en latín. Barboza du Bocage se llamaba el erudito.

Faltó poco para que el XIX acabara sin que conociesemos la imagen del desmán “ibérico”. Fue de la mano de M-A. Janer y bajo la dirección de Graells. Este autor en alguno de sus escritos se queja de lo difícil que resulta encontrar buenos ilustradores en España. Viendo los dibujos de Janer es fácil comprender su frustración.

Galemys pyrenaicus Mygale pyrenaica desman de los Pirineos Graells 500

La Fauna Ibérica de Ángel Cabrera nos mostraría pocos años después al desmán en color. Con librea más propia de Neomys, todo hay que decirlo, pero al menos mejorando los infantiles dibujos de la fauna de Graells.

Fauna ibérica; mamíferos

Fuentes:

Graells, M. de la P., 1852. Sección Zoológica. En: F. Luján. Memoria que comprende el resumen de los trabajos verificados en el año de 1850 por las diferentes secciones de la comisión encargada de formar el mapa geológico de la provincia de Madrid y el general de todo el reino, pp. 37-46.

Graells, M. de la P., 1852. Sección Zoológica. En: F. Luján. Memoria que comprende el resumen de los trabajos verificados en el año de 1851 por las diferentes secciones encargadas de formar el mapa geológico de la provincia de Madrid y el general de todo el reino, pp. 42-76.

Graells, M. de la P., 1897. Fauna Mastodológica Ibérica. Memorias de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, 17, 805 pp.

Pastor, P., 1859. Apuntes sobre la fauna asturiana. Imp. Benito González, Oviedo. 44 pp.

López Seoane, V., 1861. Fauna Mastológica de Galicia. Imp. Manuel Mirás, Santiago. 544 pp.

Barbosa du Bocage, J.V., 1863. Liste des mammifères et reptiles observés en Portugal. Revue et Magasin de Zoologie, 15:329-333.

Cabrera, A., 1914. Fauna Ibérica. Imp. Fortanet, Madrid. 441 pp.